¿Por qué usamos acero 316L? Todo lo que necesitas saber
17 feb 20263 min de lectura
El acero 316L es una variante de acero inoxidable con bajo carbono (“L” de low) y molibdeno, lo que mejora la resistencia a la corrosión frente al cloruro —sudor, piscina, mar— comparado con otros aceros de joyería.
Ventajas para el día a día
- Muy resistente a rayones y golpes leves del uso cotidiano.
- Hipoalergénico en la mayoría de personas sensibles al níquel en otros aleados.
- Mantiene el brillo con limpieza simple: agua, jabón neutro y secado.
Por qué lo combinamos con plata
No todas las piezas piden el mismo material. Donde buscamos máxima dureza o piezas más voluminosas sin encarecer innecesariamente, el 316L es ideal. Donde importa el matiz y la tradición del metal precioso, apostamos por plata 925. Así cubrimos distintos estilos y presupuestos con criterio.
Cuidados mínimos
Evita lejías fuertes y abrasivos agresivos. Guarda la pieza seca; el acero aguanta bien el agua, pero el secado evita manchas de agua dura. Con eso suele bastar para años de uso.